Septiembre llega con su "oh dios mío"
Existe un eco triste en mis pasos cuando ando por esta ciudad. Algo me invita a quedarme, pero algo más fuerte tira de mí para hacerme marchar. Esa melancolía de un lugar que conozco se apelmaza en le cielo de mi boca; el reflejo de mi ser en los escaparates nunca acaba de convencerme. No importa cuánto lo intente. Creo que he estado engañándome a mi misma...